Historia

Localización

Turdetania, era una región que abarcaba el valle del Guadalquivir desde el Algarve hasta Sierra Morena, ocupando la mayor parte de la actual Andalucía, limitaba con la Bastetania, la Carpetania y la Oretania, coincidió con los antiguos territorios de la civilización de Tartessos.

Estrabón, que fue un geógrafo e historiador griego, menciona a Turdetania como una tierra rica en recursos marinos y terrestres, bañada por el Betis, poblada por los Turdetanos, cuenta que existían más de 200 ciudades citando a Corduba (Córdoba), Hispalis (Sevilla) y Gades (Cádiz).

Turdetania fue denominada Bética cuando fue conquistada por Roma.

Turdetanos, guerreros por naturaleza

La etimología de Turdetania viene de "turta", nombre indígena de Tartessos. La cultura Turdetana surgió tras imponerse ante la opresión de las élites orientalizadas de la sociedad Tartésica hacia las capas de la sociedad más humilde, que veían cómo mandaban a sus hijos a la guerra, a partir del siglo VI a.C., después de la toma de Fenicia por los Asirios.

Los Turdetanos fueron los descendientes de los Tartessos, vivían en una sociedad estructurada en Castas. Se dedicaron a la minería, a la producción de vino y aceites, a la pesca y a la ganadería.

El carácter de los Turdetanos fue descrito por los griegos, quienes se fascinaron por unos soldados que se lanzaban al combate sin miedo alguno y que resistían peleando sin retirarse, aún cuando la batalla estaba perdida.



Trajano, un Turdetano destacado

Marco Ulpio Trajano, nació el 18 de septiembre del año 53 d.C. en Itálica (actual Santiponce, SEVILLA), en el seno de una familia turdetana, los Ulpios, siendo aún joven se trasladó a Roma, donde pronto pasaría a formar parte del Senado romano. La llegada al poder de este legendario turdetano se debió, en buena medida, a los caprichos del azar y la mala gestión de sus predecesores.

Pero en las altas esferas de Roma corrían malos tiempos, hasta tal punto que el propio mandatario, el césar Dominiciano, murío asesinado como fruto de sus escaramuzas. Le sucedería en el poder el senador Nerva, un anciano en sus últimos momentos de vida, que había acogido y adoptado a un prometedor Trajano. De hecho, el 27 de enero del 98 d.C., cuando muere el césar, Trajano es nombrado emperador de Roma, el primero que no procedía del territorio italiano.

Según el historiador Dión Casio, Trajano era un soldado nato, que supo gobernar con humildad el imperio, alejado de fastos y grandes monumentos a su persona. No obstante, su mayor legado arquitectónico es un homenaje a su victoria en Dacia, de la que trajo ingentes cargamentos de oro con el que se financió el foro de la capital. A día de hoy, el gobernante descendiente de los turdetanos que habitaron Turdetania es recordado como un gran estratega y militar, llevando las fronteras del Imperio Romano hasta su máxima extensión por tierras orientales.

En el otro extremo del basto imperio, en Itálica, se levantaría el Templo de Trajano, por orden de su sobrino Adriano, consagrado al hijo más ilustre de la ciudad, en una plaza de la nova urbs, rodeada por una plaza porticada.

Turdetano, hispalense, sevillano... Trajano forma parte de la Historia turdetana, de la Historia de la humanidad y sigue siendo un personaje vivo en la memoria colectiva al sur de Hispania.

El final de Turdetania

En el año 237 a.C., Amílcar Barca desembarca en la vieja colonia fenicia de Gadir (Cádiz) con el propósito de adueñarse de las riquezas mineras de Iberia (Península Ibérica). Esto supuso el enfrentamiento abierto entre Cartago y varias ciudades de la Turdetania, especialmente las del interior. Las tropas turdetanas se opusieron al avance cartaginés por el valle del Guadalquivir con la ayuda de mercenarios celtíberos, pero a pesar de ello, Amílcar consiguió su propósito de controlar las zonas mineras de Sierra Morena.

Con el triunfo definitivo de los romanos y la romanización total de la Península Ibérica durante el siguiente siglo, todo lo que había significado la cultura tartesa y la de sus descendientes turdetanos pasaría al olvido.

El resurgir de Turdetania y los Turdetanos

Después de mucho tiempo desde la caída de las tropas turdetanas, Turdetania resurge con la historia del entrenamiento de dos amigos, José Luis Castro y Luis Miguel Serrano. La prueba fue una inquietud que tuvieron estos descendientes turdetanos, ya que en la provincia de Sevilla no existía ninguna prueba de estas características, pero que sí existían ya en el norte de España o Europa.

La primera vez que se realizó fue en 2009, participaron varios grupos de personas que fueron guiados por los turdetanos padres de esta prueba, a través de un recorrido no muy largo por el restringido y la Ruta del Agua, Guillena, SEVILLA. Nació como una actividad no competitiva en la que los participantes quedaron muy satisfechos y transmitieron a José Luis y Luis Miguel la buena organización que habían desempeñado, animándolos así a crear uno de los primeros trails de la provincia de Sevilla y Andalucía.

Más de 10 años han pasado desde aquella primera ruta guiada, tiempo en el que hemos podido ver crecer y ahora madurar a una prueba muy bonita de la que nosotros y los participantes nos enamoramos años tras años. Trail Turdetania ha tenido momentos maravillosos, en los que estabamos encantados con todo y esperábamos con ansia la siguiente edición, pero como todo en esta vida, la prueba también ha tenido momentos agridulces, etapas en las que si no llega a ser por vosotros, por los corredores y compañeros que estábais ahí apoyándonos y dándonos ánimos, la prueba podía haberse esfumado, como pasó con las tropas turdetanas antiguas.

Pero aquí estamos, un año más en el que vamos a dar lo mejor de nosotros para seguir haciendo crecer el Trail Turdetania. Esperamos que sigáis ahí, porque sin vosotros esto no sería posible, necesitamos que estemos todos, Turdetania nos necesita para seguir escribiendo su historia.